Principios básicos de actuación
I
Una de las definiciones más completas que puede caracterizar el colectivo concreto de los minusválidos, la da el Dr. Santos Pérez cuando dice:
"Minusválido es aquella persona cuyo bienestar físico o mental está temporal o permanentemente perturbado, bien sea congénitamente o en el transcurso de su vida, por enfermedad o accidente de cualquier tipo, resultando un impedimento para su independencia, escolaridad o empleo".Pero nosotros, MINUSVÁLIDOS, estimamos que
solo podemos entender o dar una definición de minusválido a partir de la práctica diaria, a partir de la experiencia que diariamente comporta el sentirse marginado en una sociedad como la nuestra, en donde el hombre se convierte en objeto de tráfico mercantil al transformarse en mercancía la única titularidad que le es inherente: su fuerza productiva, su trabajo.Ser minusválido, sentirse minusválido hoy, supone asumir con plena responsabilidad todo el cúmulo de olvidos, de marginación, de faltas de atención, de odios que a lo largo de la historia se han volcado sobre unos seres que, además de sufrir los problemas comunes a toda la humanidad, como parte de ella, han sufrido y sufren los inherentes a su propia y personal situación.
La marginación a la que está sometido el minusválido se nos presenta como un desentendimiento de la sociedad de un problema que solo en su seno tiene posible solución. La marginación es, en realidad, como una espiral de la que cada vez es más imposible salir porque va acompañada de la ignorancia, del desprecio, del desentendimiento y porque genera en los individuos que son objeto de ella, un sentimiento de impotencia que no por ser real deja de ser injusta.
Nosotros, minusválidos, decimos: ¡BASTA!.
Y asumimos nuestra propia realidad y nos disponemos a luchar contra esa marginación, contra la explotación de que hemos sido objeto desde siempre. Abogaremos por la transformación de una sociedad que se nos presenta como conciliadora de diferencias pero que permite en su seno tales situaciones límite.Entendemos que nuestra situación "no es conciliable" con muchas de las realidades que se presentan hoy en nuestra sociedad y por ello, nos manifestamos dispuestos a trabajar por la eliminación de aquellas, lo cual, entendemos, propiciará el fin de nuestra marginación.
Últimamente, la calle, los periódicos, la radio, las paredes, se han llenado de reivindicaciones de injusticias de tantos años ocultas...Nosotros también salimos a la luz y exponemos nuestros problemas. Y salimos a la luz conscientes de lo que ello representa, conscientes de que nuestras especiales circunstancias nos van a lastrar en muchos momentos, conscientes de que el nuestro es un problema de difícil solución, agudizada por los momentos de crisis económica, social y política que atravesamos...
II
Por todos lo anteriormente esbozado, un grupo de minusválidos físicos del País Valenciano, conscientes de esta injusta marginación social a la que estamos sometidos, asumimos nuestra realidad con todo lo que ello comporta en el momento presente y nos constituimos en un grupo de base, independiente, de lucha contra la marginación de que somos objeto los disminuidos físicos.
1.- Asumimos nuestra realidad, o lo que es lo mismo, hacemos nuestras las reivindicaciones de todos los grupos minusválidos, cuales quiera que sean las causas fisiológicas que motiven su disminución, y las presentamos con absoluta responsabilidad, siendo conscientes de las enormes dificultades que van a orillarnos constantemente.
2.- Nos constituimos en grupo de base, porque pensamos que solamente los minusválidos en cuanto tales -y aquellos que se encuentran luchando por sus intereses de colectivo-, somos los interlocutores válidos, los actores de nuestra propia lucha reivindicativa.
La mayoría de los sectores explotados y en general, las capas más populares de nuestra sociedad, estamos cansados de representantes no electos, hartos de que se vele paternalmente por nosotros y por nuestros intereses y por ello elegimos el camino de autogestionar nuestra liberación, tomando el camino de nuestra organización autónoma como única válida para la defensa de nuestros intereses.
Nuestro grupo se orienta, fundamentalmente, hacia la lucha y la defensa de los intereses de los disminuidos físicos en cuanto a tales, sin perjuicio de que se asuman las reivindicaciones que afecten a otros grupos marginados, como los psíquicos o los sensoriales.
3. Nos denominamos independientes, en principio, porque no estamos adscritos ni dependemos de ningún partido ni asociación de carácter político, económico, religioso, etc. Independientes porque no obedecemos en cuanto a organización, a más prioridades que las derivadas de las necesidades del minusválido, ni pretendemos otros objetivos que la lucha por el fin de su marginación.
Pero independencia no significa inhibición -ni económica, ni ideológico, ni mucho menos, política -. Nuestra lucha contra la marginación no es contra algo abstracto, sino que cuando combatimos las injusticias de que somos objeto, estamos combatiendo en su más honda raíz, a una sociedad que las posibilita, que las genera y que, hasta cierto punto se fundamenta en ellas.
Nos definimos como grupo de lucha, porque -como tantos otros sectores explotados de nuestra sociedad -, hemos abandonado definitivamente las posturas de resignación, de conformismo, de aceptación de un paternalismo y caridad mal entendidos, de conciliación, y nos obligamos a plantear nuestra acción como una lucha o un reto dirigido a las estructuras acomodaticias de la administración, pero que en último término tiene como destinatario a todo un cuerpo social, cómplice de nuestra marginación.
Los minusválidos estamos hartos de buenas palabras, de esperar, de pedir las cosas por favor.. A partir de ahora vamos a exigirlas y a plantear nuestras exigencias en forma de acción reivindicativa y de lucha, no de forma pasiva y conformista.
El asumir la tarea coordinadora y concienciadora del movimiento de disminuidos físicos en el País Valenciano, nos impone además una serie de obligaciones y exigencias, fundamentalmente de cara a nuestros compañeros minusválidos: la tarea de concienciación, de hacerles partícipes de estos planteamientos y las razones por las que hemos optado por este camino. Esta labor de crear una "conciencia" de marginados en todos aquellos que la sufren, será la que en el futuro nos dé el respaldo necesario para poder llevar a cabo las acciones necesarias para exigir con más fuerza lo que es nuestro.
OBJETIVOS-ACCIONES
En cuanto a los objetivos de acción que debemos plantearnos consideramos que estos deben ir orientados hacia cuatro factores de la estructura de la sociedad. En primer lugar una acción de cara al ciudadano medio. En segundo lugar una acción de cara a todos nuestros compañeros minusválidos, como integrantes, o mejor, como componentes de nuestro colectivo. En otro orden de cosas nos encontraríamos con las acciones de cara a los órganos que forman la cúspide de la pirámide social, y que en un país capitalista como el nuestro, está formada por los potentes sectores oligárquicos y titulares del gran capital y de la administración del estado y del gobierno como instrumentos de aquellos.
La acción de cara de los dos primeros sectores, es decir a la sociedad en general y a la parcela que está formada por los minusválidos, estaría fundamentalmente orientada a crear en el seno de estos grupos, un estado de opinión tal, que fueran, en definitiva, la caja de resonancia o el amplificador de nuestras voces de lucha; pues, si una cosa es cierta, es que asumimos la dirección o mejor aun la coordinación de la lucha del minusválido, pero nunca debemos olvidarnos que esta lucha se encuentra inmersa y totalmente unida a la que llevan amplias capas populares por su liberación y por la consecución de una sociedad más justa. De tal manera que habrá empezado a solucionarse nuestro problema cuando el pueblo, la sociedad, lo tenga perfectamente asumido, ya que es éste en definitiva el actor último de la historia.
Respecto al segundo bloque, es decir del poder económico y político, todas nuestras acciones deben de ir encaminadas a la denuncia de las situaciones injustas y de las arbitrariedades que con nosotros se han cometido; pero no debe quedarse en una mera denuncia sino que debe convertirse en verdadera y eficaz lucha reivindicativa. Creemos en definitiva que es este segundo grupo el que con la imposición de su estructura social constituyen la causa última de la explotación del disminuido físico, pero no en cuanto tal, sino como integrante y componente del cuerpo de una sociedad.
No obstante hemos de ser conscientes de que nuestros problemas no están tan localizados, puesto que es la sociedad en un porcentaje, por desgracia todavía hoy elevado, la que ayuda, en la mayoría de los casos, a la perpetuación de nuestra situación de marginados.
De otro lado este grado de culpabilidad -si es que de ella se puede hablar- que acabamos de atribuirle al ciudadano medio, entendemos que no es una situación querida ni elegida, y por tanto no asumida, sino que obedece en última estancia a la acción desarrollada por los mecanismos de reproducción capitalista.
Por todo ello nos fijamos como objetivos:
València 1979